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Conoce a Claudia Martinez

En busca de un mejor mañana lejos de casa
20 de enero de 2026 por
FDH Guatemala, FDH Guatemala

Claudia María Martínez Urquía nació el 12 de abril de 1978 en Zacatecoluca, departamento de La Paz, El Salvador. Es la menor de cuatro hermanos, criada en un hogar humilde donde su padre trabajaba en el seguro social y su madre se dedicaba al cuidado del hogar. La situación en su país durante su niñez fue difícil; el conflicto armado limitó las oportunidades y solo pudieron completar la educación primaria.

En medio de esa realidad, su madre tomó una de las decisiones más duras de su vida: migrar a Estados Unidos en busca de un mejor futuro para sus hijos. Claudia y sus hermanos quedaron al cuidado de su padre y sus abuelos. Años después, con apenas 17 años, Claudia migró a Guatemala junto a sus abuelos y dos de sus hermanos, mientras el mayor viajó también a Estados Unidos.

Desde muy joven aprendió lo que significa trabajar con responsabilidad. Consiguió empleo como trabajadora doméstica y durante años sostuvo su vida con esfuerzo y disciplina. Al crecer formó una familia junto a Luis, su esposo, con quien tuvo tres hijos. Entre ambos lucharon para darles estudio y estabilidad. Luis trabajó en una tapicería, donde aprendió el oficio y luego inició su propio emprendimiento, mientras Claudia encontró trabajo en una venta de verduras en el área de Villa Nueva.

Con el paso del tiempo, Claudia comprendió que ese negocio tenía potencial. Su trato amable y su dedicación le habían permitido ganarse la confianza de los clientes. Con el apoyo de su esposo, decidió dar un paso importante: buscar un local propio dentro del mismo mercado y convertirse en dueña de su propio negocio.


Negocio actual de Claudia Martinez

El inicio no fue fácil. A pesar de su experiencia, hacer crecer el negocio requería capital. Claudia tocó muchas puertas en busca de apoyo, pero al no ser guatemalteca y no contar con su documentación en orden, no tuvo acceso a créditos en el sistema tradicional. Fue entonces cuando, al compartir su historia, encontró una oportunidad en la Fundación, que confió en ella y le permitió iniciar su historial crediticio.

Desde ese momento, Claudia ha demostrado ser una persona responsable y comprometida. A lo largo del tiempo ha accedido a varios créditos, siempre con el objetivo de fortalecer su negocio. Hoy cuenta con ocho años de tener su propio local, el cual ha ido ampliando poco a poco, ofreciendo desde especias como canela hasta granos básicos.

Gracias al acompañamiento recibido, Claudia no solo logró hacer crecer su negocio, sino también aprendió a ahorrar. Algo que antes parecía imposible hoy es una realidad: actualmente cuenta con un ahorro de Q 4,000.00.

La historia de Claudia demuestra que no importa el lugar donde se nace, sino las ganas de salir adelante. Su esfuerzo, constancia y responsabilidad son un ejemplo de superación para muchas personas que, como ella, buscan construir un futuro mejor lejos de su país de origen.


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