Recuerda que en el artículo anterior hablamos de cómo, idealmente, formar este fondo toma prioridad sobre terminar de pagar nuestras deudas. Y sabemos que formarlo toma tiempo, por lo que probablemente aún no estés listo para aplicar todo lo que hablaremos en este artículo. Sin embargo, son temas superimportantes que debes entender para prepararte para el siguiente paso hacia tu libertad financiera: librarte de las deudas.
Heber J. Grant, un importante líder religioso, dijo una vez:
Si hay algo que puede traer paz y contentamiento al corazón humano y a la familia, es vivir dentro de los límites de nuestros ingresos. Y si hay algo agobiante, desalentador y desmoralizador, es tener deudas y obligaciones que no podemos cumplir”.
En otras palabras, lo mejor que podemos hacer para librarnos de las deudas es no contraerlas.
Realmente hay muy pocos casos en los que adquirir una deuda puede ser justificado, como:
Adquirir una casa modesta y asequible.
Incurrir en gastos razonables para estudios que te darán un mejor trabajo.
Adquirir un transporte modesto y básico, solo si fuera realmente necesario.
Para cualquier otra cosa, es mejor ahorrar para esos gastos. Por eso, antes de hablar de las deudas, comenzamos hablando de presupuestar y regirnos por ese presupuesto, y pronto hablaremos sobre el ahorro.
Como puedes notar, obtener el éxito financiero es un proceso que debe llevarse en orden para obtener los mejores resultados. De la misma manera, salir de las deudas tiene su propio proceso y, en este artículo, lo desglosaremos paso a paso.
Antes de enumerar cada paso, quiero hacer énfasis en que salir de las deudas requerirá sacrificios importantes, pero quiero asegurarte que sí es posible salir de ellas.

1. Entiende tus deudas.
El primer paso es entender claramente tus deudas. Es importante que sepas:
Cuánto debes
¿Cuáles son las tasas de interés?
¿Cuáles son tus pagos mensuales?
¿Cuánto tiempo te llevará cancelar la deuda?
¿Cuánto interés terminarás pagando?
Si tienes varias deudas, te aconsejo registrarlas todas, tal vez en una hoja diferente del mismo documento donde registras tu presupuesto y tus gastos.
Puedes usar una tabla con encabezados como:
Deuda | Saldo pendiente | Tasa de interés | Pago mensual |
2. Desea salir de tus deudas y vence tus tendencias humanas.
Este punto puede parecer un poco abstracto, pero es fundamental.
¿Recuerdas nuestro segundo artículo, donde hablamos de la mentalidad? Te invito a repasarlo si es necesario. Allí hablamos de la importancia del ambiente que nos rodea y de la disciplina para entrenar nuestro cerebro con hábitos saludables.
Todo esto impacta directamente en temas recientes como presupuestar, formar un fondo de emergencia y, ciertamente, salir de las deudas.
El simple hecho de pensar en salir de ellas no es suficiente. Tiene que ser más que un pensamiento; debe convertirse en un deseo tan fuerte que te lleve a actuar y a hacer lo necesario para vencer las tendencias humanas que te esclavizan.
En el ámbito financiero, algunas de estas tendencias son:
La tendencia a gastar de manera impulsiva y emocional.
La tendencia a ignorar nuestra realidad financiera y engañarnos a nosotros mismos.
La tendencia a compararnos con los demás, lo que nos lleva a codiciar.
Cuando logramos dominar estas tendencias, entonces es mucho más fácil avanzar al siguiente punto.
3. Deja de contraer deudas.
Si no dejas de contraer deudas, entrarás en un círculo vicioso del que es difícil salir. Para evitarlo, puedes hacer lo siguiente:
¡Comprométete a formar tu fondo de emergencia!
Una vez tengas tu fondo de emergencia, podrás usar ese dinero en vez de pedir crédito. Ahora bien, recuerda que se llama fondo de emergencia porque es únicamente para emergencias. Todo lo que no sea una emergencia debes presupuestarlo y ahorrar para ello.
Y también recuerda que, si utilizas parte de tu fondo, debes volver a reponerlo.
¡No dependas de las tarjetas de crédito!
Si no sabes usar las tarjetas de crédito, pueden meterte en muchos problemas. Sobre todo si aún no has vencido tus tendencias humanas, no tienes tus metas y prioridades claras o no llevas un presupuesto. En ese caso, lo mejor que puedes hacer es no usarlas.
Las tarjetas pueden crear la ilusión de que tienes más dinero del que realmente posees y hacerte creer que puedes vivir por encima de tus medios, cuando precisamente vivir dentro de ellos es lo que trae paz y tranquilidad.

4. Cancela tus deudas.
Hemos llegado al último paso: pagar tus deudas lo antes posible. Para lograrlo, puedes hacer lo siguiente:
Haz pagos adicionales.
Hacer solo los pagos mínimos es la forma más cara de pagar una deuda, porque extiende el tiempo que toma cancelarla y aumenta la cantidad de intereses que terminarás pagando. Para salir más rápido de las deudas, necesitas pagar más que el mínimo.
¿A qué deuda deberías pagar primero?
Para tomar esta decisión, considera lo siguiente:
Pagar primero las deudas con intereses más altos.
Ahorrarás más dinero en intereses.
Pero podría tomar más tiempo ver resultados visibles.
Pagar primero las deudas con saldos más bajos.
Verás resultados más rápidos.
Sentirás mayor motivación al eliminar deudas antes.
Pero podría terminar siendo más costoso en intereses.
La decisión dependerá de tu situación y de tu personalidad.
Por ejemplo:
¿Te desanimaría no ver resultados rápidos?
¿Necesitas pequeñas victorias para mantener la disciplina?
Usa la tabla del punto 1 para analizar cómo se vería cada opción en tu caso.
Usa el refinanciamiento de pagos.
Este método puede ayudarte a salir de las deudas con mayor rapidez. Consiste en utilizar el dinero que liberaste al pagar una deuda para acelerar el pago de la siguiente.
Por ejemplo:
Pagabas 100 al mes en una deuda A.
Luego conseguiste 50 extra para pagar tus deudas.
Entonces empiezas a pagar 150 a la deuda A.
Cuando terminas de pagar la deuda A, esos 150 que ya estabas pagando los agregas a la deuda B.
Si la deuda B requería un pago de 175, ahora pagarías: 175 + 150 = 325.
De esta forma, eliminarás la deuda B mucho más rápido.
Y cuando termines con esa, usarás esos mismos pagos para la deuda C, y así sucesivamente.
Esto no solo acelera el proceso, sino que también puede ahorrarte muchísimo dinero en intereses.
Reflexión final
Recuerda que salir de las deudas no es fácil, pero sí es posible. 🙌
Tal vez al principio tengas dificultades para poner esto en práctica, pero te invitamos a intentarlo, hacer ajustes y seguir avanzando poco a poco hasta librarte de las cadenas que las deudas imponen.
LL